MATERIALES Y MÉTODOS: Los 120 pacientes operados por el autor principal son parte de la práctica privada del Centro de Estética para Cirugía Plástica en Houston, TX. El estudio incluye el período de enero de 1998 a diciembre de 2003. El seguimiento más largo fue de 4 años; el más corto fue de 9 meses. Las edades oscilaron entre 19 y 65 años. El noventa por ciento de los pacientes eran mujeres. Debido a las condiciones preoperatorias y otros factores asociados, como la edad, el peso excesivo y los medicamentos diarios utilizados, los pacientes fueron considerados por el cirujano y el equipo de anestesia como candidatos de alto riesgo para estos procedimientos. Todos los pacientes eran ASA I-II, con expectativas realistas y la voluntad de cambiar viejos hábitos. TÉCNICA Las marcas preoperatorias se realizaron en posición de pie. Se administró anestesia endotraqueal general. Después de que el paciente fue intubado de forma segura y la hidratación se estabilizó mediante el monitoreo de los signos vitales, la producción de orina se controló mediante la colocación de un catéter Foley. El mantenimiento de la temperatura corporal se logró mediante oxígeno inhalado tibio y humidificado, y anestésicos inhalatorios. Además, se proporcionó aire caliente por convección con un sistema "Bair Nugger" o "Warm Touch" y una almohadilla térmica en la cama. Después de la inducción, los pacientes recibieron un bolo intravenoso de Decadron. Se realizó una infiltración tumescente con solución de Klein, que permite una mayor extracción de grasa y una mínima pérdida de sangre. El autor prefiere una técnica "superhúmeda", con una proporción de 1:1 entre infiltrado y aspirado. La lipectomía por succión se realizó con una máquina convencional utilizando cánulas romas de 4 y 5 mm. El cuidado postoperatorio incluyó visitas domiciliarias por parte de una enfermera experimentada después del día del alta. Un período de observación in situ de 23 horas fue obligatorio en los casos de más de 5 litros. El paciente recibió SinEcch (Árnica Montana homeopática) un día antes de la cirugía y hasta 3 días después de la operación para reducir los hematomas. Se utilizaron prendas de compresión durante 4 a 6 semanas. Se administró un masaje corporal agresivo una vez por semana durante el primer mes después de la cirugía.
RESULTADOS: Puntos clave en el manejo de estos pacientes: > Medias de compresión intermitente transoperatorias > Dispositivos de calentamiento transoperatorio y postoperatorio > Posicionamiento del paciente con áreas acolchadas únicas > Uso de medias antiembólicas postoperatorias durante 48 horas > Uso de sistemas de alivio del dolor controlados por el paciente (bomba PCA) en el período postoperatorio > Temperatura corporal mantenida estrictamente a 37° Celsius Nuestros resultados indican un promedio de 3-4 horas de tiempo operatorio, con un volumen promedio de 5 litros y un rango de 1.5-14 litros.
COMPLICACIONES: La complicación más común fue la formación de seroma, seguida de infección (menos del 0.1%) y necrosis cutánea localizada (abdomen irregular). Tuvimos edema pulmonar transitorio debido a sobrecarga de líquidos (2 casos), que respondió a la administración intravenosa de furosemida y requirió 23 horas de observación estrecha. No hemos tenido ningún caso de embolia pulmonar, que prevenimos con el uso de medias de compresión intermitente. La pérdida de sangre no ha sido lo suficientemente significativa como para requerir transfusiones. Además, no hemos tenido toxicidad por lidocaína, embolias grasas ni perforaciones de vísceras intraabdominales (que se ha informado que causan sepsis general y muerte). Creemos que esto se puede prevenir realizando una evaluación cuidadosa de hernias antes de la cirugía, junto con el uso de cánulas de succión romas. La trombosis venosa profunda (TVP) fue la complicación más grave encontrada (4.3%). La incidencia de TVP fue igual a la reportada en la literatura. Los pacientes fueron trasladados de la consulta externa al hospital y recibieron tratamiento anticoagulante. Este estudio indicó la necesidad de desarrollar un nuevo protocolo postoperatorio e iniciar un estudio prospectivo para evaluar la gestión de riesgos en la atención futura de estos pacientes.
Recomendaciones finales basadas en los resultados de este estudio: > Selección adecuada de pacientes (clasificación de riesgo de anestesia ASA I o II) > Uso de un hospital o centro ambulatorio totalmente certificado > Equipo de quirófano experimentado con anestesiólogos certificados y enfermeras tituladas en el personal > Se recomienda una consulta preoperatoria con medicina interna si se anticipa un volumen de más de 6 litros. > Manejo estricto de líquidos: • Catéter Foley en todos los pacientes • Equilibrio estricto de entrada/salida • Fórmula de Robert para reposición de líquidos • Calentar el líquido tumescente a 37 °C antes de la infusión. • Pernoctar para aspirado mayor a 5 litros > Uso de dispositivos de calentamiento y oxígeno inhalado tibio y humidificado > Uso de antibióticos pre y postoperatoriamente > Seguimiento postoperatorio cercano y estricto: • Visitas frecuentes • Enfermeras visitantes con experiencia > El monitoreo estricto de la temperatura corporal durante y después de la cirugía es de suma importancia para prevenir complicaciones significativas.
CONCLUSIÓN: Este estudio abarca la experiencia clínica de 120 pacientes considerados candidatos de alto riesgo para abdominoplastia y lipectomía asistida por succión. Los autores consideran que, con una cuidadosa selección de pacientes y las consideraciones técnicas aquí descritas, estos procedimientos pueden realizarse de forma segura y fiable, y pueden ser llevados a cabo por un cirujano plástico competente y con experiencia.
REFERENCIAS: 1. Umeda T., Ohara, H., Hayashi, O., Ueki, Masato y Hata Y.: “Síndrome de shock tóxico tras lipectomía por succión” Plast. Reconstr Surg. 106:204, julio de 2000
Fuente: Dr. Newall
https://www.drnewall.com
Documentos relacionados:
Póster 4 Lipo de alto riesgo Newall.pdf


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